Reforma integral de una vivienda de 91,54 m² en la que se ha apostado por una distribución abierta y luminosa que conecta salón, cocina y comedor en un único espacio pensado para compartir y disfrutar.
Los pilares de hormigón visto se convierten en uno de los elementos protagonistas del proyecto, aportando carácter y personalidad al conjunto. Este contraste entre la estructura original y una decoración contemporánea crea un ambiente moderno, cálido y lleno de identidad.
La vivienda cuenta con cuatro dormitorios, dos baños completamente renovados y una cocina integrada en el espacio principal, dando lugar a un hogar funcional, cómodo y diseñado para el día a día.